Los bebés ven el mundo de una forma totalmente diferente a como lo vemos los adultos y esta diferencia empieza por su visión. A continuación analizaremos la visión en los niños, cómo se desarrolla y qué podemos hacer, como padres, para ayudar a nuestros hijos a tener ojos fuertes y sanos.

La visión al nacer: un mundo totalmente nuevo

¡Enhorabuena! Acabas de tener un bebé. El nacimiento probablemente alteró el mundo de tu bebé al igual que ha cambiado el tuyo, y es posible que tarde unos minutos en abrir los ojos. Una vez que lo haga, los médicos y las enfermeras comprueban que no presenta ningún problema ocular congénito, además de realizar los demás exámenes de rutina posteriores al parto. Normalmente también aplican un ungüento para prevenir infecciones.

La visión de un recién nacido es muy diferente a la de un adulto o a la de un niño pequeño. Tu bebé recién nacido todavía no puede ver colores, solo tonos de gris. Además, su visión es borrosa, con una agudeza visual de aproximadamente 20/400, y no puede enfocar objetos que se encuentren a más de 20 o 30 cm. de distancia. Los recién nacidos tampoco son muy sensibles a la luz: necesitan aproximadamente 50 veces más luz para poder percibirla.

Al nacer, el tamaño del ojo del recién nacido es tres cuartas partes más pequeño que el del ojo de un adulto. Durante sus primeras semanas de vida, las estructuras y los receptores del ojo, junto con los nervios del ojo y del cerebro, comienzan a desarrollarse. Este proceso continúa durante los próximos dos años. Veamos lo que ocurre durante el desarrollo visual.

Lo que puedes hacer

Puedes ayudar a tu bebé a tener un buen comienzo si sigues los siguientes consejos:

  • Mantener nutrición y cuidados prenatales adecuados durante el embarazo
  • Ofrecer al bebé cosas brillantes y de alto contraste
  • Colocar una luz nocturna en la habitación donde duerme el bebé para que pueda mirar a su alrededor mientras permanezca despierto en su cuna
  • No cambiar radicalmente tu aspecto

Desarrollo de la visión en los niños: El primer año

A las pocas semanas de nacer, el bebé es capaz de distinguir la mayoría de los colores, pero la visión de los colores continuará desarrollándose durante los siguientes meses. En estos primeros meses también empieza a mejorar su agudeza visual y a aumentar lentamente la sensibilidad a la luz.

Es también en este momento cuando los ojos del bebé comienzan a aprender a funcionar juntos. Durante el desarrollo de esta coordinación, es normal que los ojos muestren algún tipo de desviación. Esto no es motivo de preocupación, salvo que observe que la desviación es constante. La coordinación de los ojos del bebé significa que también se está desarrollando la percepción de la profundidad y que la coordinación entre manos, ojos y cuerpo está mejorando.

A los seis meses, la visión de los colores y la agudeza visual están completamente desarrolladas en la visión del niño. Esto significa que ha llegado el momento de realizar el primer examen de la vista al bebé. Aunque el bebé evidentemente no podrá leer las letras de la lámina de E como hacemos nosotros, el especialista podrá realizarle otras pruebas no verbales que le permitirán comprobar si sufre miopía, hipermetropía, astigmatismo u otros problemas visuales.

Hasta los dos años, su bebé estará muy ocupado ajustando sus capacidades visuales, como el seguimiento con los ojos, además de aumentar su percepción de la profundidad y mejorar la coordinación entre las manos y los ojos. La visión del niño continúa desarrollándose durante sus años escolares, ya que su sistema de percepción visual se va reforzando para reconocer las formas, los colores, las letras y los números que necesita para aprender.

Lo que puedes hacer:

Puedes ayudar a tu hijo a desarrollar su capacidad visual con las siguientes acciones:

  • Ofrecerle gran cantidad de diversos estímulos visuales diferentes y colores llamativos
  • Mover sus brazos y piernas simultáneamente para estimular el desarrollo bilateral ybinocular
  • Hablarle mientras camina por la habitación
  • Colocar una luz nocturna en su habitación
  • Ofrecerle juguetes que tenga que alcanzar y tocar u otros juguetes que le permitan explorar distintas formas y colores
  • Jugar al juego de las palmitas o al juego del cuco con el bebé
  • Ofrecerle juegos en los que tenga que construir y derruir torres con piezas que pueda sujetar y manipular

Signos de problemas visuales en los niños

¿Qué debemos vigilar en la visión de nuestros hijos? Algunos de los signos y síntomas más comunes de problemas de visión en los niños son:

  • Desviación constante de uno o ambos ojos
  • Ojos llorosos (puede ser debido a la obstrucción de los conductos lagrimales)
  • Párpados rojos o con lagañas (normalmente es un signo de infección ocular)
  • Sensibilidad extrema a la luz, sobre todo en niños menores de un año (puede indicar tensión ocular alta)
  • Pupilas blancas (puede indicar cáncer, problemas de retina, cataratas y otros problemas)
  • Problemas para seguir objetos y personas con la vista
  • Conducta evitativa al leer o pintar (niños más grandes)
  • Aumento del acercamiento a la pizarra o a la televisión

El especialista es su mejor aliado a la hora de vigilar y mantener la salud de sus ojos y de su visión, y esto es especialmente importante durante la infancia, cuando se producen cambios rápidos y se desarrolla la visión. A partir de los seis meses debemos empezar a llevar al niño al especialista para que le realice exámenes oculares completos y siempre debemos plantearle todas nuestras dudas. El especialista es quien mejor puede ayudarnos a detectar cualquier problema y a tomar las mejores decisiones para la visión de nuestros hijos.

Nada de lo publicado en este artículo constituye un consejo médico ni pretende sustituir las recomendaciones de un profesional de la medicina o salud visua. Si tienes preguntas específicas, consulta a tu profesional de la visión.
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